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Capítulo 10. DIFERENTES FORMAS DE ATAQUE ...

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DE LAS FUERZAS TENEBROSAS

 Los tenebrosos tienen miles de teorías en las cuales aconsejan fornicar, porque toda escuela que esté matriculada en la logia negra siempre enseña a fornicar y esconde sus garras felinas detrás del ropaje de la santidad. De ellas pues el Cristo dijo: “Hay de vosotros hipócritas y fariseos que sois como sepulcros blanqueados que no se ven y los hombres que andan encima no lo saben”.

 Los tenebrosos parecen grandes maestros inefables, siempre hablan de cosas divinas, de amor caridad y justicia, pero secretamente aconsejan la pérdida de la simiente. El gran iniciado Moisés, en Levíticos 15, versículos 16, 17 y 18, condena la fornicación. Esto nos invita a la reflexión para no caer en manos de la magia sexual negativa, la cual proviene de cultos antiquísimos a la diosa Kali, en las épocas de la Atlántida y muchas escuelas más, desde la época de la Lemuria, en el famoso continente Mu, después que se dio la gran caída de la humanidad espiritual y el hombre junto con la mujer fueron desalojados del paraíso, es decir del mundo del Edén, del mundo etérico. Estos cultos transforman al hombre en un demonio de carne y hueso.

 A los tenebrosos y magos negros no les interesa que nadie salga al astral conscientemente, ya que el estudiante que sale conscientemente o despierta su consciencia en el astral, la consciencia lo guía, lo instruye y lo lleva a estudiar a los templos iniciáticos lo que debe saber, ya que la consciencia sabe lo que quiere y busca, orientándonos así en el camino. Así el estudiante se nutre con su propio conocimiento, a la vez que evita caer en engaños, extraviarse del camino o seguir impostores.

 La concentración en el corazón y la meditación en el corazón, desarrollan el poder de salir conscientes al astral. Esta práctica la realizamos en el instante de dedicarnos al descanso del cuerpo físico en nuestro lecho, rogándole al Dios interno, nos saque del cuerpo físico consciente y nos de la sabiduría que necesitamos, para orientarnos sabiamente y poder a la vez orientar a otros.

 Durante el día debemos estar viviendo el instante, haciendo consciencia de cada momento y tener la cabeza como les dije antes, donde están los pies, pendientes de transformar las impresiones para no perder nuestras energías y así tan conscientes estemos en el día de sí mismos, así lo estaremos durante las horas del descanso físico, en horas cuando el cuerpo físico duerme.

 Si nos queremos ayudar en la práctica, al concentrarnos en el corazón, podemos pronunciar el mamtram OM alargando la O y la M Así: OOOOOOOOOOMMMMMMMMMM, con sonido sostenido, mentalmente, en la medida que vamos atrayendo el sueño. La O se relaciona con el corazón y la M con la Madre; OM es nuestro Dios interno, Nuestro Dios Madre. Al realizar esta práctica salimos asistidos del cuerpo físico por Nuestro Dios Madre, pues así se lo pedimos. Además este mamtram desarrolla el poder de la intuición y así vemos e intuimos, siendo la intuición el único poder que nos garantiza el saber por excelencia y no admite engaño, pues es la voz del Ser, es clara, exacta, precisa, justa. No existen rodeos, no se piensa, es el corazón que habla, piensa y siente; además nos permite escuchar donde no se habla y leer donde no está escrito.

 Los tenebrosos se escudan diciendo que el desdoblamiento astral es malo y perjudicial, que las personas no están preparadas, que les pueden pasar cosas horribles, que se pueden perder, que es posible que no regresen al físico. Pero ¿me pregunto y le pregunto a todos: Cuántos años tenemos? 10, 20, 30, 50? ¿Qué nos ha pasado? NADA y lo peor, siempre hemos salido al astral todos los días de la vida, cuando nuestro cuerpo físico duerme y hemos salido inconscientes, con la consciencia dormida y aún así no ha pasado nada, entonces porqué le meten miedo al que lo quiere hacer conscientemente y a voluntad? Sencillamente para que no les descubran sus perversidades, para poderlos manipular astralmente, para que no despierten a la realidad, a la verdad, para que no se hagan conscientes del camino tenebroso donde se encuentra y puedan salir de él, para impedir el estudio de los misterios de la vida y de la muerte, para que no conozca sus vidas pasadas, presentes o futuras, para que no se haga consciente de su propia vida, etc. Los tenebrosos solo quieren mantenernos a través de este miedo, sumidos en el estado de la ignorancia y no busquemos nuestra libertad. Cuando salimos conscientes despertamos a la realidad y nos hacemos conscientes gradualmente de todo lo que vinimos a hacer, para cambiar, transformarnos y regenerarnos y ver por sí mismos los procesos que estamos viviendo y las enseñanzas que recibimos para lograr los cambios. Al salir conscientes, los seres superiores de luz nos ayudan instruyéndonos, ayudándonos en nuestra propia obra interior, etc. Los tenebrosos nos cierran las puertas de la investigación sembrando miedos y temores porque no quieren que sean descubiertos sus planes maquiavélicos. Hacernos conscientes en lo interno, es permitirnos resolver con inteligencia nuestra vida interior, avanzando tanto en los niveles del Ser, como del saber, mejorando nuestra existencia. Además nos permite trabajar conscientemente en los procesos de la muerte mística realizados en cada uno de los niveles y subniveles de nuestro país psicológico, verificar por sí mismos los avances, descubrir todos los tropiezos del camino para no caer en ellos y no ser víctimas de falsos profetas. Ninguna persona que salga consciente o despierte su consciencia en el astral, se deja engañar de los magos negros del plano astral o del plano mental, porque la consciencia es una parte de Dios en nosotros y siempre nos instruye a través del poder de la intuición, porque vemos e intuimos en el instante, permitiéndonos desenmascarar a los tenebrosos que toman forma de venerables maestros y que no son más que impostores vestidos de santidad y al descubrirlos asumen sus verdaderas formas.

 Ante la presencia de los tenebrosos, cuando los descubrimos, podemos defendernos de sus ataques invocando al Padre interno, a la Madre Divina, orando el Padre nuestro, recitando o pronunciando los mamtrams del doble ocho, verbalmente o mentalmente, estos son: “Harán-Haránka-Katridkókad-Kayik” y al instante somos asistidos por las jerarquías más altas del Harán y del Haranka. También podemos utilizar el mamtram M, pronunciándolo alargado y en forma ondulada, alto y bajo, como cuando la mamá nos arrullaba para hacernos dormir: MmMmMmMmMmMmMmMmMm, esto en el astral es como una bomba, automáticamente ahuyenta o destruye a los tenebrosos. Otro mamtram es la letra S, símbolo del fuego, se pronuncia en forma sostenida y alargada, así: SSSSSSSSSS, como especie de silbo. También nos podemos defender con el mamtram de la estrella microcósmica o la estrella flamígera, la cual se forma instantáneamente en el plano astral, de puro fuego y ante la cual los tenebrosos huyen. Los mamtram se pueden pronunciar mental o verbalmente y son KLIM-KRISNAYA-GOBINDAYA-GOPIHANA-VALLABHAYA-SUAHA, este mamtram nos sirve también en cualquier momento que durante el día o la noche presintamos algún peligro. También nos podemos defender al conjurar la entidad en el nombre del Cristo, por el poder del Cristo, por la majestad del Cristo. De todas estas formas nos podemos defender de los tenebrosos.

 Los tenebrosos siempre trabajan para las fuerzas del mal, para las fuerzas oscuras, para las fuerzas de las tinieblas y luchan incansablemente para alejar a las almas del sendero de la luz, porque ellos consideran que nos hemos metido por un camino malo, porque para ellos el bien es mal, por eso se oponen a las enseñanzas que liberan al hombre de la opresión, la ignorancia y la esclavitud, porque los tenebrosos siempre creen que están obrando con verdad y con justicia, jamás aceptan que están equivocados, esa es para ellos su verdad.

 Por eso es importantísimo aprender a salir consciente al plano astral, despertar en el astral, para hacernos conscientes de la vida interior y ascender gradualmente en los grados de consciencia, orientarnos en el sendero de la luz y ser asistidos por los venerables maestro de la logia blanca y por todas las partes de nuestro Ser espiritual. Cuando trabajamos sobre nosotros mismos, nunca estamos solos.

 La sola concentración en nuestro corazón en los instantes de acostarnos en nuestro lecho, apartando de la mente todo pensamiento, recuerdo, idea, imagen, dejando la mente quieta y en silencio, rogándole a nuestro íntimo nos saque en cuerpo astral, para que nos de sus sabiduría, esta sola concentración en nuestro templo corazón nos saca al mundo astral y al despertar allí la consciencia sabe lo que quiere y necesita.

 Para traer los recuerdos de las vivencias en los mundos internos cuando estamos fuera del cuerpo físico, podemos, antes de acostarnos, invocar a la doncella de los recuerdos pidiéndole que nos traiga al cerebro físico las vivencias internas de todo lo que sucedió cuando estábamos fuera del cuerpo físico. Para ordenarle a la doncella de los recuerdos es necesario recurrir a nuestro Padre interno, para que sea Él quien le ordene este trabajo.

 Los tenebrosos tampoco quieren que la humanidad conozca y practique los misterio del sexo y por eso siempre están en contra de la magia sexual alegando que es nociva, dañina, que no se está preparado para ella; que en el ser humano la fornicación es necesaria, que si no lo hace se puede volver loco, que se debe perder la simiente porque no es un delito y mil cosas más. De esta manera los tenebrosos le cierran las puertas de la salvación a quienes quieren ingresar a los reinos de la luz, por eso ellos son los que ni entran, ni dejan entrar. Cuando las parejas en matrimonio practican la alquimia sexual sin fornicar, ni las fuerzas del mal, ni los tenebrosos podrán contra ellos, porque han entrado por los caminos de la luz y la luz siempre disipa las tinieblas, las disuelve, logrando así estas parejas su realización íntima.

 Cuando un estudiante aprende a salir consciente en el astral, nunca pierde su energía sexual, sino que la transmuta en fuego y luz; empieza a salir de los abismos de tinieblas hacia los mundos de luz. (Solamente cuando se duerme la consciencia es cuando el estudiante cae). Así vencemos  a las tinieblas interiores y exteriores. Así podemos estudiar a los pies de nuestro íntimo. Así regresamos al Edén perdido, así regresamos a la unidad en Dios como Padre, porque con la magia sexual y la muerte mística resucitamos a los dos testigos, a las dos olivas del templo y al fuego sexual, que a su vez quema toda la escoria de nuestro mundo interior, purificándonos en la medida que ascendemos espiritualmente al Padre. A esto nos llevan los misterios del fuego, a vencernos a nosotros mismos, a conquistar la libertad, la experiencia y la sabiduría de todo lo vivido, tanto en el bien como en el mal.

 Necesitamos liberarnos del miedo y el temor, armas que utilizan los tenebrosos, para impedir que los anhelantes de la luz, practiquen y comprueben las enseñanzas, los conocimientos verdaderamente espirituales, que le muestran las prácticas y técnicas para salir de las tinieblas de la ignorancia.

 Existen otras técnicas de ataque de los tenebrosos, a través de las cuales causan muchísimo daño la humanidad, también a todos aquellos que se atreven a salirse del sendero tenebroso y oscuro de la magia negra, de las grandes tinieblas y es necesario conocer estos ataques y como defendernos.

 Las fuerzas tenebrosas atacan siempre al estudiante que recorre el camino iniciático durante las horas del sueño del cuerpo físico, enviando a su recámara magos y magas negras, para que los seduzcan sexualmente con el fin de que pierda su energía sexual a través de las poluciones nocturnas y así quitarle la fuerza y el poder, impidiéndole todo progreso y ligándolo astralmente a través de esos magos y magas negras a las órdenes de las fuerzas del mal. Otras veces el pobre estudiante es llevado a salones donde aparecen los magos y magas negras, dizque para enseñarle la práctica del sexo y termina fornicando, adulterando en el plano astral y mental, repercutiendo al físico a través del cordón de plata toda la manifestación del acto, terminando en la horrenda polución y cayendo víctimas de los tenebrosos.

 Para defendernos de estos ataques, el estudiante debe, antes de acostarse en su lecho para el descanso del cuerpo físico, pedir ayuda y asistencia de sus Padres internos, realizar una conjuración poderosa enseñada por el Ángel Aroch, para contrarrestarlos, el cántico del BELILIN. Este cántico limpia instantáneamente los planos astral y mental de la casa, protegiéndose de esas influencias y de los tenebrosos que estén en esos planos astral y mental, pendientes de cuando nos desdoblemos, para ellos cumplir con la tarea de hacernos perder la simiente. Con el cántico, también son alejados estos tenebrosos.

 Cántico del BELLILIN:

 BELILIN, BELILIN, BELILIN, ánfora de salvación, quisiera estar junto a ti, el materialismo no tiene fuerza junto mi, BELILIN, BELILIN, BELILIN (se repite todo el cántico tres veces).

 Ahora, cuando las parejas trabajan diariamente la práctica de la transmutación, los tenebrosos no podrán jamás robarle sus energías, realizando en primera instancia la práctica anterior. Terminando el BELILIN, recurrimos a trazar un círculo mágico alrededor de nuestra casa, para que las fuerzas del mal no puedan penetrar en ella, quedando protegidos todos los que viven en el hogar y así se vengan todas las fuerzas del mal a ese hogar, a esa recámara, no podrán entrar porque el círculo de fuego y de luz Crística que se forma es impenetrable para los tenebrosos y así el estudiante casado o soltero, se protege en todos sus procesos internos e iniciáticos y las fuerzas tenebrosas no pueden impedir sus avances.

 El intercesor elemental es un mago que sabe y conoce toda la magia elemental de la naturaleza y está presto a servirnos cuando lo sabemos  invocar.

 Para trazar el círculo mágico debemos realizar la siguiente oración, una vez terminado el cántico del BELILIN, como conjuración: Ayudadme Padre mío, ayudadme Madre mía, ayudadme o mi Divino Harán en mi, invocad al aspecto 53 de mi  verdadero Ser espiritual, a la Divina princesa Solmia. Kami Niúdap, Kami Niúdap, Kami Niúdap, venid acudid, venid acudid, venid acudid, divina princesa Solmia, traedme a mi divino Intercesor elemental, que es un desdoblamiento de tu propio Ser, para que en el nombre del Cristo, por el poder del Cristo y por la majestad del Cristo, me trace un círculo mágico alrededor de este hogar, de esta casa, de mi recámara, de mi cuerpo, psiquis y mente, para que ninguna fuerza del mal, ni trabajos de magia negra, puedan causarme ningún daño. ¡Oh! Divino genio intercesor elemental, por el Cristo, trazad el círculo mágico. Terminada esta oración, con la imaginación, concentración y voluntad, en vibrante armonía, vemos como el intercesor elemental traza el círculo mágico, en el sentido de giro de las manecillas del reloj, imaginando el círculo desde el portón de la casa, o puerta de entrada, hacia adentro de la casa, hasta llegar de nuevo al portón, imaginando que en la entrada queda también formado el sello de Salomón, es decir la estrella de los dos triángulos entrecruzados. Al trazar el círculo podemos mamtranizar la letra S, en forma alargada y sostenida SSSSSSSS. Cada vez que trazamos el círculo vocalizamos el mamtram tres veces y el círculo queda completamente formado. Así protegemos la parte física e interna de la casa a la vez que evitamos los ataques de los tenebrosos.

 Otra forma de ataque de los tenebrosos es utilizada en el plano físico, enviándole al estudiante una persona del sexo opuesto con el firme propósito de seducirlos sexualmente, para hacerlos caer en adulterio y en fornicación. Estos encuentros físicos fatales repercuten al plano astral, adulterando y fornicando con esas imágenes que se formaron, o directamente con emisarios de la logia negra y que en muchas ocasiones físicamente ignoran que son emisarios y están siendo manipulados por las fuerzas tenebrosas desde lo interno. Por eso aquel que vive diariamente hechizado por cuanta mujer u hombre ve, no es más que un leño arrastrado por el tempestuoso océano que caerá fulminado por los encantos fatales de la serpiente tentadora del Edén. Recordemos el caso de Sansón caído en brazos de Dalila, Salomón y reina de Saba, Hércules y Onfalia, el inmortal Sanoni y la bella napolitana, etc. Bien sabemos que detrás del triunfo de un hombre siempre se encuentra una grandiosa, mujer y detrás del fracaso y la derrota, otra mujer.

 Durante el día debemos pues estar vigilantes y atentos a todos estos ataques de los tenebrosos, para no caer en la tentación; para poder además trascender todas las recurrencias de tipo sexual y que vienen del pasado, de otras existencias y cuyos hilos recurrentes están tejidos por la lujuria. Es necesario romper estos hilos y cadenas que nos atan al abismo, a la perdición y a la desgracia. Muchas mujeres u hombres no es que sean bonitos físicamente, pero manejan una fuerza luciférica invertida espantosa y ante aquellos encantos, dulzuras y finas palabras, caen, por ignorar el valor de la experiencia y de la oposición. No debemos pues fascinarnos por el encanto fatal, para no caer en el sueño psicológico y en la fascinación que hechiza y que nos conduce a los abismos de perdición. El hombre que se deja prender por los ojos de todas las mujeres, no le queda más remedio que resignarse a vivir en el abismo y ese será su  fracaso.

 Hay mujeres inescrupulosas que trabajan a los hombres con brujerías, hechicerías, no solo en lo físico sino en lo astral; para defendernos de estos ataques es necesario recitar la conjuración del BELILIN, el Padre Nuestro y vivir en pie de guerra transformando las impresiones e invocando a sus padres internos para que disuelvan y eliminen todo pensamiento, sentimiento o deseo negativo. Si esto hacemos, recuperamos todos los valores castos y la casta. Marchamos con paso firme y decidido. Esto es vivir en el peligro robándole el fuego al diablo, o como dicen los paisas: “juntos pero no revueltos”. Esto significa saber vivir peligrosamente sin perder el peldaño ni el nivel donde nos encontramos, para poder ascender. Si triunfamos en lo físico, triunfamos en lo interno y viceversa. Esto implica una tremenda actividad de nuestra consciencia y un trabajo constante de nuestra esencia anímica; así combatimos las fuerzas del mal en nuestro interior y las del mundo exterior.

 Los tenebrosos  y magos de las tinieblas, también suelen atacar a los caminantes del sendero a través de prácticas con muñecos, con procedimientos de budú, para causar daños físicos y hasta la misma muerte o buscar enfermarlo, enloquecerlo, empobrecerlo, destruir su hogar, su familia etc. Cuando las personas son víctima de la acción de estos tenebrosos, se presentan como síntomas, fuertes dolores de cabeza, una angustia infinita, intensas palpitaciones del corazón, pérdida total del ánimo y sin deseos de vivir, dolores punzantes en el cuerpo, en el cerebro, en el corazón, en sus sienes, sed insaciable, resecos sus labios y boca; depresiones, deseos de no comer, no puede dormir, su piel se torna amarillenta, color cadavérico, pierde el calor natural, su mirada es vidriosa y perdida, empiezan a perder peso, se va muriendo o se va secando o al contrario, se engorda demasiado, especialmente en las partes del vientre. En ocasiones se sienten olores repugnantes en el ambiente o en el cuerpo, etc.

 Para defendernos de estos ataques debemos realizar sahumerios de ruda y salvia en brazas y orar el Padre Nuestro durante el sahumerio, ayudándose con otras conjuraciones y tomar bebidas de las mismas plantas. Invocar a los maestros de la medicina de la venerable logia blanca, para que nos asistan y curen.

 En otras ocasiones los ataques son a través de fluidos y larvas malignas que llegan a afectar nuestra casa o nuestro cuerpo y se desintegran con sahumerios en brasas de carbón y un poco de azufre. También, preparando en un plato de loza alcohol y sal. Al prenderlo recibir ese fluido, haciéndonos pases magnéticos de la cabeza hacia los pies y depositándolos luego en el fuego.

 Los tenebrosos también suelen hacer daño a través de trabajos con elementales de animales, de los cuales nos podemos defender con las conjuraciones y el círculo mágico, cerrando con él diariamente nuestro cuerpo o recitando los mamtrams del doble ocho y de la estrella flamígera, vistos anteriormente.

 Si los ataques son a través de brujos o brujas, el círculo no los deja penetrar a causar daño; si los ataques son a través de sustancias funerarias, los sabios antiguos recomiendan tomar el agua amarilla, para arrojarlas del estómago. Se prepara colocando botellas de vidrio transparente llenas de agua al sol, con una pizca de anilina amarilla vegetal y se toma un vaso cada dos horas diariamente, hasta curarse del mal.

 Otras formas de ataques de los tenebrosos son las obsesiones psíquicas, las cuales son ideas negativas sembradas en las mentes de sus víctimas; aquí nos defendemos con las conjuraciones y los 34 cierres de Kyl-Poa que se enseñan a los estudiantes de segundo nivel. También sirve orar el Padre Nuestro en meditación.

 Otros de los puntos sobre los cuales actúan los tenebrosos, es generando enemistad entre los hermanos de la senda, en el hogar, con las personas allegadas y con desconocidos que de la noche a la mañana aparecen. Este plan de la logia negra y los tenebrosos, es con el fin de causar aislamientos, discordia, violencias, disputas, riñas, entre los aspirantes del sendero,  desencadenando a través de la lengua injurias, calumnias, chismes conjuras. Todo esto esta mediado por la logia negra, para que se cultive y se genere en el corazón los resentimientos, odios apatías, rencores, rechazos, total desamor, y ellos poder garantizar su triunfo y apartarnos del camino recto. Por eso buscan la enemistad, porque ellos bien lo saben, que a través de estos métodos izquierdos, impiden cualquier avance espiritual, al invertir las fuerzas del amor en odio. Bien es sabido por nosotros, que solo seremos discípulos del Cristo, cuando en verdad nos amemos los unos a los otros. La mejor forma de derrotar el enemigo es amándolo de corazón; para esto debemos sabernos moderar y no responder mal contra mal. Si no tenemos la capacidad de hacerlo, fracasamos y nos vamos alejando de la senda, porque viene el aislamiento, que nos priva de los beneficios de la convivencia y la interrelación con los semejantes. Para conocernos mejor a nosotros mismos, debemos aprender a enfrentar y resolver las situaciones difíciles, con sabiduría y amor.

 Cuando nos controlamos a nosotros mismos, podemos vencer a nuestro enemigo interior y de hecho disolvemos la enemistad, limpiando y purificando nuestra mente y corazón. Las lluvias pasan, los huracanes pasan, las tormentas pasan, las tempestades pasan, todo pasa; lo importante en esos instantes es no olvidarnos del Dios interno y de nuestro trabajo, invocando a nuestra Madre Divina, parra que nos desintegre todo aquello que surja como ego.

 Para combatir al enemigo podemos concentrarnos en nuestro corazón e imaginar allí, una llama intensa de color azul que representa el amor divino; e imaginar también en nuestro corazón a la persona que nos ha declarado su enemistad, inundándolo con ese fuego Divino, para que las fuerzas del Espíritu Santo o Santo conciliar, disuelvan y desintegren las influencias negativas de su mente y corazón y que de nuevo reine la comprensión, el amor y la amistad. En el mismo instante nos imaginamos nosotros en el corazón del enemigo, envueltos en la misma llama y llenos de verdadero amor, oramos en el silencio de nuestro corazón, el Padre nuestro y damos la acción de gracias al Dios interno. Si esto hacemos, al encontrarnos con esta persona no reaccionaremos negativamente y le habremos ayudado, al vencernos nosotros mismos, fortaleciéndonos cada día más. Si comprendemos al enemigo, lo habremos derrotado y el corazón se llenará de felicidad.

 Ahora, muchas veces el enemigo nos quiere causar daño y hasta atentar contra nuestra vida, entonces podemos recurrir a nuestro intercesor elemental, realizando un trabajo con el fique o maguey, bendiciendo al elemental, trazando un círculo alrededor de la planta, cortando una parte de una de sus hojas y ordenándole en el nombre del Cristo, de acuerdo con la ley Divina, se traslade donde el enemigo y con sus poderes divinos y flamígeros, desintegre de la mente y el corazón todos los pensamientos y sentimientos negativos, que este tenga hacia la persona amenazada.

 Cuando estemos ordenando al elemental del fique, pronunciamos sus mamtrams: Libib-Lenoninas-Lenonon y damos gracias al final. 

 Hay que amar al enemigo aunque este nos odie, nos deteste, pues éste siempre es el mejor consejero por la enseñanza que nos da, al descubrir en nosotros las reacciones negativas que debemos cambiar  y transformar. El amor tiene el poder para sacar de nuestro universo interior a nuestro peor enemigo, al cual  tenemos que vencer y comprender, con ayuda de nuestro Dios Madre,  ganando así, fuerza.

 Ahora, no hay enemigo más peligroso que la propia lengua, porque arma grandes incendios y como dice el dicho sabio: “Si flaquea la lengua, flaquea el corazón y la lengua desata las injurias y la mano asesta el golpe destructor”. Ante la enemistad debemos aprender a refrenar la lengua y tener buen juicio, para no perder la fuerza en batallas inútiles, porque la fuerza la necesitamos para la guerra interior. Ante el enemigo, de nada sirve la fuerza si perdemos el buen juicio. La ofuscación nos lleva a la desesperación y esta a perder el juicio, ganando siempre el enemigo. En esto vale la pena recordar la enseñanza de los sabios persas: ”No pretendas enderezar lo que no puede ser enderezado, ni enseñar al que carece de razón, para que después no tengas que arrepentirte”.

 Si el enemigo no quiere nuestra ayuda, hay que comprenderlo y dejarlo en paz siguiendo nuestro camino, sin detenerse en su andar. Lo pasado ya pasó, solo nos queda la sapiencia y la experiencia.

 El arma que utilizan los tenebrosos para causar enemistad, siempre son las personas que manejan dos lenguas, pues donde quiera que llegan destruyen la armonía, la unión y la paz; estos son como pájaros de mal agüero y en esto, los  sabios persas aconsejan: ”eludir la compañía de los perversos, así sean parientes, amigos o desconocidos; porque el perverso es para los amigos, lo que la víbora para quien la cría y consiente, de la cual nada fuera de la mordedura puede esperar”. Y cuando alguien traiciona a un verdadero amigo, es capaz de traicionar a cualquier otro. No podemos brindar amistad a quien no es leal, todo desleal va en pos de la enemistad y como tal la siembra donde va, trayendo consigo amargas consecuencias.

 Para combatir a los tenebrosos que siembran la enemistad, debemos aprender a consultar con nuestro corazón, para distinguir entre quien nos quiere y nos ama y, quien nos odia y traiciona; quien es verdaderamente nuestro amigo o enemigo. Esto porque el testigo más fiel y verás sobre nuestros semejante es nuestro propio corazón.

 Seamos sembradores del don de la amistad y el mundo estará en nuestras manos y cuando nos sobrevenga una calamidad, seremos generosamente ayudados por todos aquellos que nos aman y quieren y, en medio de la soledad no estaremos solos; porque los amigos se llevan en el corazón.

 Los tenebrosos también tienen un arma mortal para alejar a los aspirantes del sendero espiritual y es el intelectualismo material anti-espiritual, que es el intelecto al servicio de la ciencia y conocimiento del mal, a través del cual con sus sabidurías hacen aparecer la verdad como mentira y la mentira como verdad. Así es como han tergiversado los conocimientos espirituales despojándolos de sus verdades, cambiando su sentido malintencionadamente, para enclaustrar la mente en el laberinto de las teorías y a través de sus doctrinas enseñar a endiosar la mente, mistificando el ego. Hoy en día muchas escuelas  pseudo-ocultistas, pseudo-esotéricas, a través de sus libros de mucha cultura intelectual, enseñan a los lectores la magia sexual negativa del tantrismo negro, que patrocinan las prácticas de adulterio, aunque algunos no forniquen y otros enseñando a fornicar. Los lectores que desconocen la lucha entre la luz y las tinieblas, siempre caen en las redes de las fuerzas tenebrosas.

 Las fuerzas de la luz patrocinan la sabiduría divina a través de los misterios de la luz, que tienen su raíz en el sexo, pues éste en sí mismo es el árbol de la sabiduría de la ciencia del bien y del mal y solo entrando por la castidad y la muerte del ego tendremos acceso a la sabiduría cósmica y al desarrollo de la inteligencia divina. De ahí la importancia del estudiante de  guiarse por la voz del corazón, para no caer víctima de las sabidurías del mal. Porque así, como existe la sabiduría de la luz, opuesta a ella, está la sabiduría de las tinieblas, que debemos comprender y disolver, para extraer de ellas,  la luz de la verdad.

 En este campo sabemos de antemano que existen muchos libros escritos por verdaderos rectores de la humanidad y cuyas páginas son un verdadero alimento para la ciencia espiritual de todo aquel que los lea y estudie, pues han sido entregados por verdaderas inteligencias del espíritu y son fuente inagotable de luz y sabiduría. Solo nos pronunciamos en contra de ciertas órdenes secretas que hacen oposición a estas sabias doctrinas de luz con el propósito de confundir, desviar y extraviar; como decía alguien “el laberinto de las teorías es más amargo que la muerte”.

 Las fuerzas tenebrosas también extravían al caminante del sendero espiritual a través de los falsos profetas, que siempre están al servicio de la logia negra.

 Recuerdo que una noche cualquiera, encontrándome fuera del cuerpo físico, en el mundo astral, entré a un templo y me ubiqué en la parte de atrás, en la entrada, y escuchaba las enseñanzas que daba un personaje vestido de blanco, con cabellos blancos y ojos azules; hablaba con gran solemnidad sobre el amor y decía palabras que conmovían el alma. Me sentía feliz de recibir semejantes enseñanzas en medio de esa multitud de personas que también estaban recibiendo la sabiduría. Cuando terminó la exposición, el personaje vino hacia mi y abrazándome me dijo secretamente al oído, que en la práctica del sexo podía fornicar, que podía perder la simiente, que con la mujer no era ningún delito; inmediatamente me di cuenta que no era más que un mago negro disfrazado de maestro, porque todo falso profeta es fornicario y secretamente enseña a fornicar y estará bajo las órdenes de la logia negra, para cerrar la puerta angosta y difícil que conduce a la luz, la puerta del sexo, la que muy pocos hallan y se dedican a trasegarla. Fue entonces cuando en esos momentos coloqué mi mano izquierda en el plexo solar, para cubrirme el centro emocional y coloqué la mano derecha en alto, haciendo el símbolo de la Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, con los dedos pulgar, índice y corazón levantados, los otros dos recogidos hacia la palma de la mano y exclamé: Viva el Cristo, abajo Yavhé, inmediatamente la fisonomía del venerable anciano, se transformó en la del mago negro. Gracias a esta invocación pude salir de allí bien librado, porque todo falso profeta cuando es descubierto, ataca. Nosotros nos defendemos con los conjuros o la invocación a los padres internos. En relación  con los falsos profetas, el Cristo lo advirtió cuando dijo: “Por los frutos los conoceréis”.

 Muchos de los falsos profetas utilizan las enseñanzas del Cristo pronunciándose contra la fornicación y las degeneraciones sexuales, pero en secreto fornican e inducen a los incautos a la fornicación y al adulterio. El logro de la castidad implica abandonar todas las pasiones animales y degeneraciones instintivas de la lujuria. El falso profeta maneja las santas lujurias pasionales en secreto. Pero entre cielo y tierra no hay nada oculto, llegando el día que son desenmascarados y descubiertos sus planes secretos. Muchos falsos profetas hacen prodigios engañosos, porque los hay que tienen poderes psíquicos y bien es sabido que tener poderes psíquicos no significa espiritualidad, porque la logia negra también maneja poderes a través de los cuales convencen a las almas débiles, luego las extravían por el camino tenebroso, así ellos lo ignoren; de ahí que el abismo esté empedrado con gente de buenas intenciones y de equivocados sinceros.

 Los tenebrosos creen que con las funciones del intelecto se llega a Dios. Solo a través de la intuición y de escuchar la voz del corazón, es como podemos conducirnos hasta nuestro Dios; por eso se dice: “En el pensamiento pon tu corazón y a la obra de tus manos da bendición”.

 Necesitamos despertar la consciencia para poder recibir en los mundos internos, en el plano astral, las enseñanzas de nuestro íntimo, estudiar a los pies del maestro. Necesitamos de la magia sexual, sin perder la simiente, para poder entrar y morar en los reinos internos, también morir en sí mismos para purificarnos y extraer de las tinieblas, del error y la ignorancia, la sapiencia y los conocimientos del bien y del mal.

 Comprendiendo todas estas cosas, evitaremos ser engañados por los falsos profetas. Recordemos que si traicionamos al Cristo rodaremos al abismo y no olvidemos que entre el incienso y la oración se esconde el delito, que entre la aroma y el perfume de las plegarias también se esconde el delito, las apariencias sublimes engañan, por eso debemos ser muy intuitivos, para no errar en el camino.

 Las fuerzas tenebrosas son el polo antitético de las fuerzas luminosas de la luz. Las fuerzas de la luz nos conducen a la unión con el Ka, con el Padre. Las fuerzas tenebrosas nos conducen a la unión con el anti-Padre. Muchas personas en los trasfondos psicológicos practican inconscientemente, la magia negra, aunque no lo crean ni lo sospechen, porque es a través de nuestro ego, como las fuerzas del mal internas, actúan atrayendo las fuerzas tenebrosas externas, para inducirnos al mal.

 Mientras exista en nuestro interior el ego, seremos en mayor o menor escala, magos negros. De ahí que el trabajo contra las fuerzas tenebrosas es arduo y no podemos desmayar cuando les hemos declarado la guerra, ya que si claudicamos en nuestros esfuerzos y nuestras prácticas, al abandonarlas el ego se refuerza, surgiendo con más fuerza, nos arrastra y nos revuelca. Recordemos ahora la advertencia de Jesús el Cristo: “Maldito es el hombre que empieza una cosa y no la termina”. Si iniciamos la guerra interna contra las fuerzas del mal, debemos suplicar a nuestro Padre, al Cristo íntimo y al Dios interno, la asistencia de las fuerzas de la luz, ya que estas fuerzas nos conducirán al triunfo, después de vencer en cruentas batallas realizadas en nuestros propios mundos internos, en contra de nuestro propio mal.

 Estas fuerzas son: ira, gula, pereza, orgullo, lujuria, codicia y envidia, fuentes de todo mal y debilidad egoica. Ellas originan la caída del fuego, del Espíritu Santo, para hacernos esclavos de las tinieblas e impedir el ascenso del fuego Crístico, para que el hombre viva caído, degenerando su causa y conduciéndolo al abismo de la materialidad.

 Las fuerzas tenebrosas buscan la caída del fuego de luz, debilitando a la consciencia del iniciado, para extraviarlo del    camino, al incastificar su alma perdiendo los valores internos y atrayendo su fracaso espiritual, conduciéndolo al fin por el sendero izquierdo, el sendero de la logia negra, convertido en un aborto de la Madre cósmica, en un aborto de la naturaleza y en un hannasmussen.

 Las fuerzas de la violencia degeneran el fuego, causando el sueño de la consciencia, al destruir las sustancias Divinas para la Gran Obra, trayendo amarguras e infortunios en la existencia, por la generación de venenos que esclavizan el alma y multiplican el mal, alejándonos de la causa espiritual.

 Las fuerzas oscuras también atacan produciendo el temor hacia la causa espiritual de la luz, debilitando nuestra fe, fortaleciendo la duda, para que así el alma debilitada quede prisionera del bajo psiquismo y el hombre renuncie a la muerte mística, cayendo en la oscuridad y en la degeneración.

 A través de las fuerzas del odio se nos cierran las puertas de entrada a la Divinidad, al destruir el fuego del amor de los amantes, destruyendo su hogar al apagar la llama del amor Divino. Las  fuerzas del odio son asesinas y destructivas por naturaleza y alimentan a las fuerzas materiales, debilitándonos espiritualmente, al alimentar las fuerzas del orgullo, para que no podamos escuchar al Padre, ocasionando el olvido hacia la Divinidad, sumiéndonos por los caminos de la imperfección, alimentando siempre el mal.

 A través de la lujuria, las fuerzas tenebrosas siempre buscan debilitar el sexo, para que el hombre y la mujer no puedan conducirse por la puerta angosta y difícil que conduce a la luz. Las fuerzas de la lujuria debilitan el fuego, dándole vida internamente al pecado, al bajo psiquismo, al ego y así no podamos destruir las tinieblas que nos conducen al error y la ignorancia, fortaleciendo en el hombre y la mujer la cobardía, el miedo, la miseria, la pobreza, la incastidad, llevándolo a fortalecer las imperfecciones al debilitar su fuerza, sumergiéndolo en los mundos de subjetividad.

 Todas estas fuerzas tenebrosas y negativas son las que esclavizan a todo hombre y mujer, siendo prisioneros en la cárcel de la mente. Desde allí actúan, para causarnos todo mal. Por eso, si en verdad anhelamos la purificación del cuerpo, psiquis y mente, para acercarnos a la Divinidad interior, debemos declararnos la guerra a nosotros mismos y volvernos enemigos de sí mismos, estudiar y comprender los defectos psicológicos, para que con el auxilio de la Divinidad y el fuego Divino, podamos eliminarlos, rescatando nuestra alma, salvando el alma. Por este camino, nos conduciremos hacia la perfección en nuestro Ser, que es nuestro Padre; por eso se nos dejó dicho: “Sed perfectos como vuestro Padre que está en los cielos, lo Es”.

 Si no nos olvidamos del Padre, la Madre y la Divinidad interior, siempre triunfaremos y no seremos  víctimas de las fuerzas del mal. Tenemos pues que desarrollar la fe, la tenacidad en el trabajo sobre sí mismos y el amor consciente hacia la humanidad, solo así lograremos la revolución de la consciencia, de la esencia, del alma y las fuerzas del espíritu, nos asistirán para trabajar con intensidad en nuestra revolución espiritual. Las fuerzas espirituales, como fuerzas de luz Crística, nos asisten, cuando conscientemente practicamos la toma de las fuerzas divinas de los Gódkam matemáticos de Dios, enseñadas en el “Sendero Espiritual del Gódkam”. Estas fuerzas nos permiten prepararnos espiritualmente para los verdaderos cambios en nuestra revolución interior, y en la búsqueda del Ser. Así logramos amarnos a nosotros mismos  y a la humanidad.

 Las fuerzas del amor nos levantan en el camino hacia los cielos, así como la fuerza de gravedad nos atan a la tierra. La fuerza del amor hará el milagro de levantarnos del polvo de la tierra, realizar la Gran Obra y vencer las fuerzas del mal o bajo psiquismo, que nos aprisionan.

 Solo buscando el equilibrio en los senderos de la vida, de la muerte mística y la resurrección Crística, lograremos el triunfo de nuestros anhelos y no hay poder más grande para protegernos de las fuerzas del mal, que irradiar la luz del amor al enemigo.

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Comentarios Capítulo 10. DIFERENTES FORMAS DE ATAQUE ...

me parecew muy bien que tu hayas decidido publicar este material ya que este conocimiento de octavas no esta disponible para todo publico; sin embargo seria bueno que compartieras mas informacion estoy muy interesado soy estudiante de segundo nivel pero cerraron la escuela en mi ciudad. perdiendo asi la posibilidad de seguir atento a tus comentarios
oskar eduardo oskar eduardo 25/08/2011 a las 20:41
esta mui buenaso
alirio amador german ceron alirio amador german ceron 23/07/2013 a las 18:42

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